La productividad no depende únicamente del número de frutos, sino también de su capacidad para crecer de manera uniforme.

Ing. Blas Ríos – Desarrollo Técnico Rovensa Next Cosmocel, explica que uno de los principales desafíos en la producción agrícola es conseguir que la mayor proporción posible de frutos alcancen tamaño y calidad adecuados.
Una planta puede producir numerosos frutos, pero presentar diferencias en su crecimiento: unos alcanzan rápido el tamaño ideal y otros permanecen rezagados, reduciendo la rentabilidad. La productividad no depende únicamente del número de frutos, sino también de su capacidad para crecer de manera uniforme.
Factores internos y externos que generan desuniformidad
Factores internos: edad del fruto, posición en la planta, competencia con otros órganos, actividad hormonal, división y expansión celular y capacidad de utilizar carbohidratos.
Factores externos: temperatura, radiación solar, disponibilidad de agua, humedad ambiental, déficit de presión de vapor, nutrición mineral y oxigenación de raíces.
Un mismo estrés ambiental puede afectar de manera diferente a los frutos de una misma planta. Por ello, la desuniformidad no necesariamente se origina en una deficiencia general de carbohidratos: también puede reflejar diferencias en la capacidad individual del fruto para recibirlos y utilizarlos.
La relación fuente–sumidero: Push y Pull
Push: suministro de carbohidratos
Las hojas fotosintéticamente activas producen azúcares que pueden transportarse hacia órganos en crecimiento, principalmente como sacarosa por el floema. El suministro depende de la fotosíntesis, las reservas disponibles, la carga floemática y las relaciones entre órganos.
Pull: capacidad de demanda y utilización
El fruto es un órgano sumidero. Su capacidad para atraer y utilizar carbohidratos depende de la descarga floemática, transportadores de azúcares, invertasas, sacarosa sintasa y procesos metabólicos relacionados con división y expansión celular.
Un fruto puede crecer poco aun cuando la planta disponga de carbohidratos. Por ello, mejorar la productividad requiere considerar tanto el suministro desde las hojas (push) como la capacidad de utilización del fruto (pull).
De esta manera Quikon funciona como un Proveedor inteligente que potencia la transformación de energía y la suministra inteligentemente ; Ahorra cuando el cultivo está bajo condiciones adversas y libera cuando las condiciones son favorables.
Quikon y el crecimiento temprano de los frutos
De acuerdo con las observaciones de campo, las aplicaciones de Quikon se asocian con frutos de mayor tamaño y crecimiento más uniforme y de mayor calidad Estas respuestas se observan desde etapas tempranas, cuando se aplica durante periodos de intensa división celular, fase importante para el potencial posterior de crecimiento.
Quikon contribuye a mejorar las condiciones de suministro y aprovechamiento de carbohidratos durante una etapa de elevada demanda metabólica, ayudando a sostener trayectorias de crecimiento favorables y a reducir diferencias entre frutos.
Más allá de los frutos: otros órganos de alta demanda energética
Los frutos no son los únicos órganos sumidero. Yemas en brotación, brotes axilares, meristemos y raíces nuevas atraviesan periodos de intensa actividad celular, con alta demanda de carbono, nutrientes y energía.
En árboles, la brotación inicial puede depender considerablemente de reservas acumuladas, antes de que aumente la contribución de hojas fotosintéticamente activas. En raíces nuevas, los carbohidratos sostienen actividad meristemática, división y elongación.
El uso estratégico de Quikon durante etapas de máxima demanda fisiológica en diferentes órganos mantiene un suministro, translocación y aprovechamiento de carbohidratos que permite reducir la competencia entre los diferentes órganos de la planta logando una mayor expresión de dichos órganos que permitan un mayor potencial de rendimiento.
Cada órgano en crecimiento cuenta
Cada fruto cuenta porque cada órgano joven compite por energía y carbono. Cuando sostenemos el suministro de carbohidratos —el push— y cuidamos que esos órganos puedan asimilarlo —el pull—, la planta aprovecha mejor su potencial.
Por eso observamos que, aplicado en etapas de intensa división celular, Quikon puede acompañar el crecimiento y la uniformidad de estos órganos
Cada fruto cuenta, pero también cuenta cada yema que brota, cada raíz que se forma y cada órgano que empieza a crecer.
Porque cada órgano que desarrolla su potencial contribuye a la productividad de toda la planta.


